En primer grado, en la clase de geografia que impartia la maestra Maria Elena, nos dejo solos con unos paquetes de plastilina, la cual se convirtio en un arma para pelear, despues de la "guerra", tuvimos que limpiar el piso, las ventanas y el techo.
En segundo la maestra Ana Jesica nos encargo aceite para un experimento y al termino de su clase el siguiente maestro no estaba, habia llovido y el piso estaba un poco resbaloso, asi que recorrimos las bancas y derramamos el aceite por todas partes creando una pista d epatinaje con aceite vegetal, hubo una gran cantidad de caidas, ademas de que el piso permanecio brilloso y resbaloso los siguientes 2 bimestres.
Tambien jugamos con la electricidad, todo comenzo cuando mi compañero Victor Hugo conecto unos cables pelados al enchufe, produjo un apagon y mucho humo, lo gracioso es que acusaron a Miguel del ncidente y el fue el del castigo.
Otra niña inteligente fue Ana Maria, hizo algo parecido con "nuestra amiga: la electricidad", saco tantas chispas que le quemo la falda a Mariela.
Sin nadie que pudiera parar las travesuras que causabamos, como provocar el desmayo de Vicente al abrir la llave de gas del laboratorio o llenar el techo con pegalocos o hasta hacer llorar a un maestro por salirnos de su clase...
Pero sin duda lo peor es que la direccion de la escuela nos ha hecho es ponernos de asesora a la Profesora Juanita... ¡ah perdon!, Juana (no le gustan los diminutivos), esto ha sido un gran castigo, pero no es obstaculo para seguir con nuestro sinfin de locuras y todavia faltan algunos meses para que termine el año escolar termine.
¡Este es nuestro grupo!